El mentir es un pecado, te pega en la conciencia y te obliga a callarlo.
Me siento tan mal de haberte mentido, pero es una estrategia mental para no amarte,
más vale engañarte para engañarme y socorrerme en una fantasía,
que decirte la verdad y tener la esperanza de que seas mío.
No quiero sufrir, ni quiero que sufras, me duele que veas a otras y me hables de ellas,
siento tan grande eres tan torpe que no te das cuenta que anhelo como más que un amigo?
de verdad que no miento al decir que te quiero, no miedo al decir que te extraño y no miento al decir que puedo pensar en cuanto te amo.
Pero tú, eres tan egoista que sólo piensas en ti, sólo ves lo que tú quieres, lo que tú necesitas, lo que tu deseas, y yo donde quedo? bueno, mejor dicho donde aparecí? porque realmente nada soy para tí, te da lo mismo si estoy o no estoy, te sientes igual de bien cuando vengo o me voy, que más da si somos amigos o no, que más da si me voy con él o no?
De cierto te digo que no quiero iniciar de nueva cuenta este sentimiento, no quiero reirme después de años de mi sufrimiento, mejor puedo evitar pasarlo, esquivando este obstáculo surreal.
Bendito sea Dios que sabe perdonar, Bendito es Dios que me guarda y me aleja de todo mal, Perfecto es mi Dios que escucha la plegaria ardiente del arrepentido, y Bienaventurado es quien lo deja todo por seguirlo a Él.
Prefiero mentirte ahora y alejarme para siempre, que perder el amor de Dios por la eternidad, a cambio de un finito amor irreal.
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