Luna, tu haces cambios mientras bailas, te gozas y nos paralizas.
Aún cuando te desapareces nos incitas y cuando vistes exoticamente nos provocas.
Inspiras al amor, inspiras el probar, inspirar el deseo de arriesgarse.
¿Acaso alguien ha pecado al decir que eres de queso?
Tendría que volver a mi infancia y soñarme comiéndote para comprobarlo; de mientras, sólo deseo admirarte.
Ver mi reflejo en tus fases, sentir cuando te mueves y compartirte una más de mis experiencias.
Ambos te compartimos, espero y él perciba lo que yo siento, lo que dese es que vea lo que yo veo.
Se tú testigo de mi amor, se tú quien le digas que me enamoré de él.
Pídele a Dios que te permita hacerlo, Él sabe nuestra compañía y sabe que si no fuera la distancia, no me importaría ir y decirle yo misma.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario