No puedo decir "que me pasó?". Porque lo se bien.
He reprimido durante muchos meses mi instinto carnívoro, he deseado tanto estar contigo pero aún no apareces...
Hoy después de que aparecieron de nuevo unos bellos y hermonos ojos azules en mi vida, se ha despertado en mí esa pasión gutural.
Mi mente decía que no podía, mi cuerpo me gritaba la libertad...mi instinto apoyaba a mi cuerpo y el inconsiente perdió la partida final.
Mientras lo hacía por mi mente pasaba el pudor, el deseo, la acción, la posible amistad, la libertad de ser, la religión y mi supuesto amor a Dios...Se que confio en Dios, pero también se que ese acto es parte de mi vida y lo será hasta que muera.
Es dificil razonar esto, y lo peor es que razono tanto a Dios y a su palabra y mis acciones humanas no las comprendo, es como si fuese un animal y me guiara por lo que debe pasar.
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