jueves, 16 de julio de 2009

Identificando emociones

Ya no se ni que siento, de repente sube por mi garganta ese sabor amargo, como de asco, como de nervio, quizá pánico. Seguidamente mi boca está abierta, el aire que entra por mi nariz no es suficiente, mi cabeza con un dolor concentrado en el área occipital y mi corazón con un ardor como si me hubiesen atravesado una daga.

Deseaba ser muy inteligente, demasiado astuta y resultó que mi intento fue fallido.
Intenté jugar un juego muy avanzado para mi grado de madurez y obviamente iba a pasar lo previsto, me tocó perder.

Perdí mi honestidad, mi estima, mi orgullo y posiblemente mi dignidad; tal vez no fue para siempre la pérdida, pero si puedo afirmar que me olvidé de todo lo anterior por algunos lapsos.

Decidí confiar en que no confiaba y pasó que confiaba más de lo que se podía, asumí el creerte con la ilusión de quererte, me confiaba de las bromas y los comentarios para hacerme la fuerte y asumir que yo iba ganando; justo cuando creí que todo estaba a mi favor, pasa lo inevitable, me descuidé, di mi brazo a torcer y aprovechaste a externar tu instinto, que al ser mayor que el mío, me acabó.

Vaya que fue un golpe fulminante, me admiro aún más de tu locura, al parecer estás más cuerdo que todos los demás; advertiste todo pero no pude pensar que todo eso fuera real, me gustó más la idea de pensar que sólo eran palabras de buen humor y que la verdad yo la descubriría.

Cual fue mi sorpresa, darme cuenta que las respuestas más sencillas, que ya te las dan por adelantado en el contexto, son las verdaderas respuestas, fue algo así como: "¿De qué color es el caballo blanco de Napoleón?", muchos nos vamos por las ramas buscando en nuestra mente los pasajes de historia que nos muestren de que color era ese caballo, cosa curiosa! la respuesta estaba antes de terminar la pregunta; bueno, lo mismo pasó aquí.

Ahora que me doy cuenta que la analítica resultó una mugre para razonar, me he dado de topes contra la cabeza pues como bien dice un amigo "si escupes hacia arriba, te puede caer encima" y la neta deseaba ir en contra de la corriente, ser rebelde, alejarme de todo, incluso desafiar leyes tan coherentes como está de la gravedad, obviamente me cayó todito encima.

Ni un poco de importancia tuve, imaginate se trataba sólo de ganar o perder y no te detuviste, ganaste y me dejaste en el piso sin ni siquiera tenderme la mano a levantarme, gracias a Dios no te regresaste a pisotearme aún más.

Lo único que me resta es reirme de mi ingenuidad, por supuesto que todo esto me deja muchas lecciones, tales como:

1.- Nunca, Jamás, en ningún momento de tu vida se te ocurra desobedecer a Dios.
2.-No confies en alguien, hasta que pruebe lo contrario.
3.- Fijate muy bien con que tipo de personas te relacionas.
4.- Nunca dejes que alguien te bese en la calle si no son novios.
5.- Jamás confies en una persona que deja 3 hijos botados.
6.-Sí ya lo dejaron varias veces por algo será, mejor no seas la siguiente!
7.- No permitas que su mundo se vuelva tu mundo, porque cuando todo acabe te quedarás sola con mucho relacionado a él.
8.-No cambies tu prototipo de hombre, si ya lo tienes definido no lo cambies, ni lo modifiques, no permitas en tu vida un hombre que no cumpla con TODOS los requisitos.
9.-Nunca le des una segunda oportunidad a alguien, hay muchas personas que les bastaría con una sola oportunidad para hacerte feliz.
10.- Nunca le debes de dar prioridad a una persona con la que sales, primero están tus obligaciones y después de todo eso, si tienes tiempo entonces puedes verla, si te quiere entenderá y si tu eres responsable también sabrás esperar.


Hay algo muy bueno en todo esto, no cometí un error catastrófico, sólo decidí creer que todas las señales negativas eran mentira y sí acepté todas sus mentiras como verdades....
Aprendí mucho, no puedo negarlo, también me divertí, pero ahora como consecuencia...
no quiero saber nada más de él, ni de las cosas que lo rodean, me lastimó mucho, más que sentimentalmente fue en mi orgullo y pues no quiero verlo y pensar negativamente de el, ni tampoco hacerme la que nada pasó y permitirme caer una tercera vez, así que pienso que lo mejor es tomar todo esto como pretexto para realizar un cambio en mi vida, amo los cambios, esa etapa de adaptación y demás, así que esto significa el comienzo de una nueva etapa.

Gracias Dios por amarme tanto, darme mis jalones de oreja y guardarme siempre en tu misericordia.

No hay comentarios: